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Cómo hacer un buen currículum - AG4PRO

Cómo hacer un buen currículum vitae

15/03/2018  |   Currículum  |   Blog Candidatos   |  Antonio Alba Granados

Tradicionalmente entendemos el currículum (o currículum vitae) como un conciso resumen de nuestra carrera profesional y académica. Documento que supone una primera toma de contacto entre candidato – empresa y fase previa a la entrevista de trabajo. En la actualidad no podemos hablar de un formato estandarizado dado que el candidato, con el tiempo, ha encontrado la forma de hacerlo evolucionar para llamar la atención y captar el interés de las empresas. Aunque existen ya muchas y originales formas de presentarlo, hablaremos sobre cómo hacer que el de “de toda la vida” sea más que un buen currículum, sea uno excelente.

El objetivo es siempre el mismo: mostrar tu capacitación para un determinado puesto de trabajo y conseguir la tan deseada primera entrevista. Es clave tomar en consideración que solamente tienes una oportunidad para crear una primera buena impresión y que el reclutador medirá no solo tus conocimientos sino también las actitudes, habilidades y las competencias que te convierten en el candidato perfecto.

Siendo tu misión en esta fase de criba el conseguir “seducir” al reclutador, te recomendamos que lo hagas explicando qué necesidades vas a satisfacer y qué beneficios puedes generar con tu participación profesional. Piensa en tus habilidades y en tu valor diferencial y, finalmente, comunícalo.

Qué información contiene un buen currículum

En el supuesto de que vayas a enviar tu currículum (CV) a una empresa en concreto, si vas a aplicar a una oferta determinada, lo primero que debes hacer como candidato es leer detenidamente la oferta y entender las funciones que tendrás que desempeñar. Solo conociendo los requisitos solicitados y las competencias valoradas por parte de la empresa vas a poder adaptar tu CV dando respuesta a todo lo que la empresa precisa del candidato.

Es un error pensar que el departamento de selección va a poder saber cómo eres y qué funciones concretas puedes desarrollar solo leyendo los títulos que has obtenido o el nombre de las empresas en las que has trabajado.  Piensa qué quieres comunicar y presenta los datos de forma clara, bien explicada y sin rodeos. Con esta visión general de lo que quieres y puedes comunicar, empieza la elaboración o personalización de tu currículum vitae.

Relevante y de sencilla lectura

Tu currículum debe ser un documento que invite ser leído. De fácil y rápida lectura, por tanto, conteniendo toda y exclusivamente la información relevante para el puesto al que optas. Ten en cuenta que los técnicos de selección revisan muchos otros CVs en busca del candidato ideal. Si tu documento contiene información innecesaria, usas un tipo de letra de difícil lectura o no has considerado información que pudiese ser muy importante, quedarás descartado en esta fase de criba.

El responsable de la selección de la empresa a la que aplicas tiene que poder tener una imagen definida sobre quién eres, de dónde vienes y cuál es tu capacitación para el puesto tras una ligera lectura. Utiliza un lenguaje sencillo, frases cortas y procura responder al qué – dónde – cuándo tanto para describir tu formación como para hablar sobre tu experiencia profesional, sin descuidar mencionar las funciones desarrolladas o logros.

Tu objetivo es conseguir una entrevista de trabajo, así que cuida el diseño y evita por encima de todo las faltas de ortografía e incoherencias.

Estructura de un buen currículum

Para que la lectura sea clara y la empresa pueda acceder de una forma directa a los datos de su interés, organiza tu CV por categorías siendo una posible estructura la que indicamos a continuación:

Datos biográficos y de contacto: Los datos de contacto y personales deben ocupar la primera sección. Fecha de nacimiento, domicilio, teléfono, e-mail y página web o enlace a tu perfil en linkedin o alguna otra red profesional, por ejemplo. Añade una fotografía que resulte apropiada si decides incluirla. Ten en cuenta que es más sencillo recordar una cara y es una forma de intentar conectar con el receptor, aunque de no ponerla puedes encontrar la alternativa visual para no pasar inadvertido.

Información académica: Es la sección en la que recopilar toda tu formación, incluidos los conocimientos complementarios siempre que estén relacionados con tu plan de carrera. Haz referencia a cómo cada una de tus titulaciones te capacitan para el desarrollo del trabajo al que aplicas, siempre de forma muy resumida.

Información laboral: En “Experiencia profesional” cita todos tus empleos anteriores, incluyendo las prácticas en empresas, así como las funciones desarrolladas. Si cuentas con muchas experiencias, intenta ser selectivo. Si hay vacíos entre empleo y empleo, te recomendamos aclarar qué has hecho durante esos periodos (formación, viajes, emprendimiento…) aunque no esté directamente relacionado con el puesto vacante pero sí hable de ti como una persona inquieta y con otras competencias, por ejemplo.

Es buena idea ordenar los datos, tanto la formación como la experiencia profesional, cronológicamente de forma inversa situando las últimas experiencias al principio si éstas son, y probablemente lo sean, las más relevantes.

Información complementari: Es el momento de hablar de tus capacidades personales y procura no caer en tópicos que nada aportan. Sé creativo y habla sobre tu actitud, estabilidad y sobre las competencias valoradas o imprescindibles solicitadas por la empresa.

La carta de presentación: Siempre que puedas adjunta una carta de presentación dirigida a la empresa o a la persona encargada de la selección. Es una forma más cercana y personal de conectar y aportar información adicional sobre ti como futuro empleado de la compañía. Eso sí, no repitas lo que ya pone en el currículum.


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